lunes, 14 de mayo de 2012

PUCP – EL CONFLICTO PERSONAL
Ha quedado demostrado que el conflicto entre la PUCP y la iglesia es claramente personal entre un sector de esta casa de estudios y el cardenal Cipriani,  aquí no se trata de generar una administración adecuada a mantener o mejorar el nivel académico de los estudiantes,  por el contrario esta controversia que va durando varios mas de una década  está identificada en el conflicto de criterios personales , por un lado el criterio del cardenal Cipriani como representante quiéranlo o no de la iglesia católica reconocida por la santa sede  y el criterio de un sector de los estudiantes quienes agnósticos o no solo están empapados por una antipatía personal , sino que es aprovechada por los intereses de la actual administración, a fin de seguir dilatando este problema, por el cual la iglesia ya ha tenido bastante paciencia .
El motivo ahora las apreciaciones del cardenal  Cipriani ante las declaraciones de monseñor Garatea aludiendo el aspecto de la libertad sexual de los homosexuales,  mas allá de cualquier manifestación , hay un asunto contundente , bien sabemos que al pertenecer a cualquier agrupación ya sea de índole religiosa , política , laboral,  educacional etc., el individuo se debe a los lineamientos de la jerarquía direccional y por ende se somete a la disciplina de estos, muchas veces se han visto contradicciones  propias de nuestro derecho a la libertad de expresión, pero al final  prevalece nuestra obediencia a las reglas impuestas , de lo contrario no sería posible mantener ni avanzar a ninguna agrupación,  porque simplemente al no haber un principio de autoridad, ni la adecuada tolerancia,  toda sociedad desaparecería.
Dentro de la PUCP existe un marcado grupo que ha servido a la actual administración para no lograr el fiel cumplimiento de un legado que fue mantener una casa de estudios bajo los principios católicos, al respecto hay voces por continuar con este legado,  cabe la pregunta ¿Qué hubiera pasado si se hacia dentro de la PUCP un referéndum sobre este problema?  ¿Cuantos  verdaderamente están a favor  o en contra  de mantener el legado de Riva güero? O por ultimo cuantos estudiantes están a favor de mantenerse al margen  siguiendo solo un interés, una educación de calidad sin importar si esta fulanito o menganito.
Sin embargo solo un grupo de estudiantes mostrando su antipatía, alzando su voz por  cuanto diga o no diga Cipriani de cualquier índoles en cualquier aspecto ya sea social, religioso  o político, ante ello está claro que el cardenal está prohibido de opinar y mucho peor de aplicar las sanciones correspondientes dentro de su marco jerárquico religioso cumpliendo las disposiciones que le dio el vaticano, aunque a muchos no les guste.
Pero mas allá de posiciones personales que todo ser humano tiene derecho , no es posible seguir con el chantaje de un sector de los estudiantes de esta universidad, escudándose en una autonomía universitaria , obviando en forma indiferente las opiniones del resto, esto en una sociedad democrática como la nuestra se llama imposición de criterios, sin el respeto a considerar la posición real de todo el conglomerado estudiantil, en todo caso lo único que se ha percibido es una manifestación de protesta parcializada .
Aunque la hipocresía de muchos no quiera mostrar la realidad, o le sea aborrecible, el máximo representante de la iglesia católica en el Perú es el cardenal Cipriani, quien también como todo ser humano tiene derecho a su libertad de expresión y a tomar las medidas que crea conveniente para dirigir a la iglesia, nos podrá gustar o no ciertas disposiciones o criterios, pero así es como vivimos en un una sociedad civilizada.
No obstante este conflicto personal, entre la PUCP y Cipriani debe acabar, sin chantajes ni imposiciones sino con una adecuada disposición, dejando de lado antipatías o criterios personales, velando por un solo interés,  una educación de calidad cumpliendo los principios católicos tal  como fue la última voluntad de Riva güero.

Sofía Flores

sábado, 25 de febrero de 2012

EL RESPETO AL DERECHO AJENO ES LA PAZ

Es lamentable el panorama de intransigencia de las autoridades en la PUCP quienes  muestran una indiferencia total a la imagen y prestigio que siempre acompaño a esta casa de estudios convirtiéndola en una de las principales universidades del país, sin embargo hoy un clima cargado de intereses desvirtúa  la excelencia académica que siempre represento.
Los reales propietarios de la universidad, la iglesia católica,  se ven obstaculizados, criticados e insultados por una administración que tercamente se niega a cumplir con el mandato de la ley, aunque muchas veces en sus recintos del derecho han promulgado acatar la leyes  como principio dentro de un estado de derecho, mas hoy  estas autoridades educadoras son las primeras en dar un ejemplo caótico para obrar al margen de la ley.
Es un hecho que dentro de esta casa de estudios la religión es satirizada , el cardenal Cipriani ha sido objeto de burlas , se promocionan ideologías contrarias a la religión católica, la falta de respeto ha tomado proporciones descomunales  con la venia de la administración y un  rectorado  sumamente hostil hacia el legado católico , tal como fue el deseo de Rivaguero.
Muchos estudiantes llevados por  antipatías religiosas o políticas han manifestado que no están dispuestos a permitir la intromisión católica dentro de su administración, aquí vale la pregunta ¿con que derecho?  Cada estudiante  previa cancelación respectiva, se gana su derecho a estudiar, mas no a enfrentarse soberbiamente a sus  legítimos dueños,  la rebeldía mal encaminada o mal aconsejada está dando un mensaje  equivocado de falta de respeto e intolerancia, desvirtuando una formación humanista con principios y valores muy importantes en el desarrollo de un país.
Este caso tiene un solo camino , dar paso a la justicia  un derecho que le concierne totalmente a la iglesia católica, estableciendo las autoridades pertinentes  a su decisión ,  es su derecho  como dueños  llevar a cabo una administración acorde con sus principios religiosos cuya libertad está amparada por nuestra constitución.
Una buena educación no contempla ideología política o religiosa, esta  se manifiesta en la calidad profesional de su plana docente, en el buen desempeño de los integrantes de su administración,  sin mediar ideología,  raza, credo, color o condición social.
Esperemos terminar este indigno proceso  prevaleciendo la razón y la justicia, concientizando a los alumnos que no pueden entrar a una casa e imponer sus ideas, en todo caso ellos tienen todo el derecho y libertad para escoger el centro de estudios más conveniente y acorde a sus intereses.

Sofía F.